Con el Corazón en una mano (y la calculadora en la otra)

Abril 23, 2008

En una de esas épicas noche de copa, a la que el hincha de Boca esta tan acostumbrado, el Xeneize venció por 3-0 al Maracaibo y se clasificó a los octavos de final de la Copa Libertadores, gracias al empate en Chile entre el Colo Colo y Atlas. Hasta el final reinó la incertidumbre.

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Mucho se habló antes del partido: Que había que meter cinco, que el Maracaibo, que esto, que Riquelme. Mucho discurso que a la hora de jugar el partido era inservible. Meter cinco goles, por más que el Maracaibo sea el rival, es muy complicado en el fútbol actual y más con la presión que este Boca se tenía encima. Por eso talvez Ischia decidió apostar desde el comienzo por la táctica habitual, basandose en que el equipo genera muchas situaciones de gol con dicho esquema.

La apuesta no le salió mal. Boca intento llevarse por delante a los venezolanos en el comienzo del encuentro. Riquelme estaba recostado sobre la izquierda, y el equipo apostaba por la constante salida de los laterales de ambas bandas. El golpe llego rápido, con la noticia del gol de Colo Colo a los ‘5. Esto apuraba la necesidad de Boca por convertir. La posesión del balón estaba, aunque no se encontraba profundidad para poder concretar.

Paletta, sorpresa en el equipo titular ya que ni siquiera se había entrenado regularmente tras su lesión, se encargó de poner el 1-0. Un tiro libre “bombeado” de Román, basto para que el alto central la peinara y le modificara la trayectoria a un balón que se le hizo imposible a Henao. Esto sería lo último que haría el defensor en el partido ya que una contractura hizo que tres minutos después el técnico se viera obligado a cambiarlo por Maidana.

El gol le dió ánimos al equipo, que siguió buscando, ahora con más ímpetu la consecusión de los goles. A los ‘19 llego el segundo. Riquelme abrió para Palacio, que tras ganar en velocidad, logró habilitar a Dátolo. Jesús ingreso al área, y cuando todos pensaban que el ex-Banfield iba a habilitar a Palermo, amago y convirtió el gol para la algarabía del público local, que por el comienzo del equipo, soñaba con una gran goleada.

Boca comenzó a sufrir el desgaste físico de la presión que había ejercido en esos primeros veinticinco minutos de partidos y el Maracaibo comenzó a capitalizarlo con mayor posesión del balón. Riquelme estaba perdido y ni Vargas ni Battaglia podían cortar el circuito de juego que empezaron a armar los Venezolanos. Román tuvo una clara, solo entrando solo desde el sector izquierdo, pero definió mal y Henao atajo sin problemas. El Maracaibo tuvo la suya, aprovechando las típicas desatenciones defensivas, agravadas en este partido por un Álvaro Gonzalez que no se encargo de defender, obligando a Caranta a responder de gran manera, en una de las jugadas que los visitantes reclamaron penal.

Dos cero de cara al entretiempo, y el conocimiento de saber que mínimamente habría que marcar dos goles más mientras los chilenos estuviesen ganando por uno a cero al Atlas.

Ischia mantuvo el equipo de cara al segundo tiempo y Boca volvió a arrancar con el ímpetu de llevarse al rival por delante. Lo hizo, aunque un factor le impidió transformarlo en gol: la falta de definición. Y es que Boca cuenta con el mejor delantero del fútbol argentino, cuyo mayor déficit el aprovechamiento de las situaciones de gol. Rodrigo Palacio nos mostró esa faceta el día de hoy, sumadas a un Palermo que tampoco gravitó, y en los primeros diez minutos Boca desperdició 4 situaciones claras de gol.

Nuevamente el equipo volvió a mostrar signos de cansancio. Ischia movió el banco y metió a Gracián por Vargas en búsqueda de una mayor presión ofensiva. Riquelme parecía destrozado físicamente y no aparecía. Los venezolanos como en el cierre de la primera etapa, se hacían con el control de la pelota y aprovechaban al máximo los importantes huecos que dejaba Boca en el fondo por la desesperación del gol. El Maracaibo desperdició una muy clarita que Caranta logro despejar, en otra jugadas con muchas dudas.

El tiempo pasaba… y el gol no llegaba… fue cuando llego la noticia que Diego Colotto empataba el partido para el Atlas. Ahora Boca tenía que hacer un gol más para clasificar. Eso era lo que costaba. Gracían había probado a Henao desde afuera del area y el colombiano había respondido de gran manera. Román también lo había probado, aunque su remate se fue desvíado por un defensor.

Como en todas las díficiles, apareció Riquelme. Sí, es mismo que parecía muerto físicamente. El que parecía que el partido del sábado contra Ñewell’s le pesaba horrores…. Román logro capturar un centro raso de Gracián por la derecha y definió con un sútil remate por arriba ante la desesperada salida de Henao. Gol, Golazo que en ese momento daba al equipo la clasificación.

La incertidumbre reinaba… ¿Qué hacer era la pregunta más importante? ¿Buscar un gol más ante la posibilidad de que cambie el resultado? ¿O aguantarlo y esperar “que la diosa fortuna” mantenga el resultado en Chile? La respuesta de Boca no fue clara. Se busco el cuarto, pero el cansancio pasaba factura y muy fuerte. El Maracaibo empezo a dominar y el xeneize apostaba a la contra, aunque muy pero muy mermado en lo físico.

La noticia del empate final en Chile llegó, y con eso la explosión de algarabía en la Bombonera… pero el partido no se había terminado y los venezolanos casi amargan la fiesta que era el estadio. La suerte acompaño a Boca, y jugadores, cuerpo técnico e hinchada terminaron festejando la victoria como una epopeya.

Se sufrió mucho, aunque finalmente se logró el pase. Ahora a esperar rival en octavos y a luchar en el campeonato local que se viene el Ciclón y el Superclásico.

Fotos: La Nación y Perfil

  • Battaglia, la figura.
    Sebastián Battaglia, de buen primer tiempo y gran segunda parte, fue la figura del encuentro. Seba luchó casi en soledad como un león en la mitad de la cancha y peleó cada pelota como si fuese la última.
  • Cáceres y Maidana, muy bien.
    Los centrales de Boca, ambos bastante criticados, cumplieron una buena tarea. Cáceres salvó varias y dió seguirdad defensiva; Maidana, que ingresó por Paletta, tuvo aciertos en los cruces y mostró firmeza.
  • ¿Que te pareció el partido? ¿A que jugador destacas? ¿Pensas en que Ischia estuvo un poco lento a la hora de mover el banco? ¿Y de que si estuvo un poco conservador a la hora de plantear el partido a pesar de la actitud del equipo? Danos tu opinión.

  • El Camino a la Gloria (Parte I)

    Junio 25, 2007

    Todo lo que tuvo que pasar el equipo xeneize desde el 0-0 con Bolivar hasta el 7-0 con el mismo rival. Todo el trayecto de la primera ronda en esta Parte I.

    Volvía el rey a su reino. Boca tras una corta ausencia, que se hizo más larga que corta, de un año volvía a jugar la Copa Libertadores de América. La última había sido en 2005 y había visto la peor versión de Boca en el partido contra las Chivas de Guadalajara y aquel desmadre en cancha de Boca con el escupitajo de Benítez y los gestos de Bautista sumados a las agresiones entre ambas hinchadas que dejó suspendida la cancha de Boca para esta competencia por tres fechas. Esas tres fechas se cumplirían en esta copa con Boca jugando primero en el Nuevo Gasometro (San Lorenzo) y después en el Amalfitani (Vélez).

    La copa para Boca arrancaba con sabor a poco. El primer partido era con Bolivar en la altura de La Paz y sin Riquelme todavía entre sus filas, el equipo de Russo dejaba todo en la cancha pero no se traía ningún gol, un 0-0 con gusto a muy poco. En aquel momento, el equipo titular distaba del que terminó jugando en las últimas fechas, Maidana como central y Morel Rodriguez como lateral sumado a que Orteman era un titular indiscutido demostrando un gran nivel en sus dos primeros partidos oficiales en Boca (Banfield y Bolivar) y Battaglia formando un doble cinco con Banega. Claro, todo iba a cambiar con la aparición de Román en la ecuación.

    Tras aquel partido en Bolivia, Boca recibía a Cienciano en el Nuevo Gasometro y el partido le iba costar. Pero con un zapatazo de Ibarra iba a poder definirlo a su favor y quedarse con los 3 puntos. Volvía Riquelme a jugar por la Copa, ya habiendo jugado por el torneo local contra Central sin lucirse demasiado, evidentemente por la falta de fútbol. El Cienciano dejó en claro que no vino a la Argentina a defenderse sino a buscar los tres puntos, pero se vio imposibilitado por las manos de Caranta y los pies del ‘Negro’ Ibarra y su tremendo golazo, su primer y único gol en la Copa Libertadores 2007. El partido también dejaba un sabor amargo y una posible crucificación a un jugador que poco le venía dando a Boca, Guillermo Marino que se fue expulsado a unos pocos minutos de entrar por doble amarilla ¿La segunda? Por tirar la pelota lejos tras una falta en contra.

    Ahora, tocaba ir a México a jugar contra el difícil Toluca del ‘Tolo’ Gallego. Y el partido dejaría planteada la duda de si se estaban haciendo bien las cosas, el resultado fue 2-0 a favor del equipo mexicano y dejaba la primer derrota de la Copa. Además, se sumaba a la lista de expulsiones mediocres el nombre de Daniel Díaz, que le intentó dar un cabezazo a un jugador mexicano que el linea le marcó al referee y este lo expulsó correctamente.

    Cambio de sede y de aire, la primer victoria holgada xeneize se daría en la cancha de Vélez ante el Toluca por la segunda rueda de la primera ronda. Con goles de Maidana, Riquelme y Boselli se vería la mejor versión de Boca hasta el momento marcando el 3-0 que le dejaba el sabor a revancha de aquel partido contra este mismo equipo en México. Esta vez no había expulsados idiotas ni nada por el estilo, un triunfo con todas las letras para este Boca que era de lo más irregular. Riquelme jugaba su mejor partido hasta el momento con un gol y una asistencia en aquel golazo a Boselli.

    Boca empezaba a sentir el cansancio y Russo comenzaba a usar la rotación. No viajaban a Cusco ni Palermo ni Palacio (lesionado) ni Riquelme ni Ibarra, todos muy cansados después de aquel 3-1 contra Independiente por el torneo local. Así fue que Cienciano goleó a Boca por 3 a 0 y hacía que todos los planes Xeneizes tambalearan, la clasificación ya no dependía de Boca, necesitaba un ganador en el cruce entre Toluca y Cienciano además de ganarle a Bolivar. El partido fue desastroso, Boca sintió la altura peruana y sumado a que evidentemente no estaba en su mejor día dio como resultado la durísima derrota. Ese día, Neri Cardozo se sumó a la lista de expulsiones idiotas, nuevamente por patear una pelota lejos después de una falta en contra.

    Ahora Boca volvía al Amalfitani buscando ganar y esperando noticias desde México. Necesitaba ganar y que gane o Cienciano o Toluca, las cosas parecían optimistas por estos lares, volvía Palacio tras su lesión, se recuperaban Palermo y Riquelme y además, Bolivar venía en crisis. En el partido Boca cumplió con creces y al finalizar el primer tiempo ya estaba un 99% segura su clasificación, ganaba 3-0 con dos goles de Palacio y uno de Palermo de penal, Toluca ganaba 2-0 en México. Y cuando se esperaba que Boca se calmase y como mucho metiese uno o dos goles más, el equipo de Russo salió con todo y metió cuatro ¡Si Cuatro! Goles más para terminar 7-0 y no sólo se ganaba la clasificación sino que se ahorraba el viaje y tenía que enfrentar a Vélez en los octavos.

    Ahora Boca tenía que enfrentar a aquel que le había privado de ganar su primer tricampeonato en la historia del club y había un olor a revancha en varios hinchas y jugadores xeneizes.

    • La segunda parte saldrá después durante la Copa América. Todo Boca tendrá cobertura especial de la selección argentina en la Copa América Venezuela 2007. Seguiremos informando, obviamente, de Boca.


    Se hizo de abajo

    Junio 24, 2007

    Claudio Morel Rodríguez es, hoy por hoy, un hombre importante dentro del equipo. Aquí un repaso de su estadía en el club.

     

    Este defensor Paraguayo, nacido futbolísticamente en las inferiores de San Lorenzo de Almagro, llegó a un club de verdad en el año 2004. Y de entrada ganó una Copa Sudamericana. Al año siguiente un Torneo Apertura, una Recopa y otra vez la Sudamericana. En 2006 un Torneo Clausura y otra Recopa Sudamericana. En lo que va de 2007, ya consiguió el título que le faltaba a nivel continental: La Copa Libertadores.

    Morel no arrancó de titular apenas desembarcó en Boca. Llegó con Brindisi y, a decir verdad, tanto con él como con el Chino Benítez, su nivel no fue ilusionante y consecuentemente alternó titularidades con banco de suplentes.

    Hasta que llegó Basile. Ahí comenzamos a ver al verdadero Morel. Seguro, aguerrido tanto por abajo como por arriba, y lo que personalmente más le admiro, elegante para salir. Pareja ideal del Cata Díaz en el centro de la defensa, también lo puede hacer muy bien como lateral, puesto en el que contribuye con subidas desequilibrantes. También es dueño de una excelente pegada, que lo convierte en un peligroso rematador de media distancia, tiros libres y centros.

    Claudio entró muy bien en el corazón del pueblo xeneize por dos motivos fundamentales: Deja el alma por la camiseta y juega bien en los partidos importantes. Marca, barre, empuja, pero no deja pasar a los rivales. Tiene quite y clase para salir. Hoy, a los 29 años es uno de los pilares de la defensa y se habla de transferencias al extranjero.

    Ojalá que no, todavía le faltan la intercontinental y el mundial de clubes.

     


    El medido Sr. Russo

    Junio 22, 2007

    El entrenador xeneize dejó de lado la exposición mediática y resolvió con altura situaciones importantes. Es el 3er técnico que saca campeón a Boca de la Libertadores.

    El famoso “Son decisiones” y sus similares frases fueron recurrentes durante todo el semestre, la mesura acompañó cada declaración y la privacidad del plantel estuvo más resguardada que nunca con él a cargo. Hay que aprender de los errores ajenos y Miguel lo hizo, La Volpe, su antecesor, fue la antítesis a la hora de hablar con la prensa. Tanta fue la efusividad de Bigotón, que él quedó encarcelado en sus propias palabras y la llave para abrir la reja se la llevó Estudiantes en la final perdida (Luego de dos traspiés ante Belgrano y Lanús).

    Ni bien asumió Russo supo como venía la mano en el Mundo Boca, Basile lo aconsejó y le dejó en claro que cada palabra que diga es una bomba, que cada movimiento hay que pensarlo diez veces y que la tranquilidad tenía que ser la premisa para manejar el grupo. Russo cumplió al pie de la letra, incluso con más tranquilidad que “Coco”.

    Llegó y pidió armonía, los rumores sobre las peleas internas circulaban por los medios y era necesario reestablecer anímicamente al grupo. Le costó levantar anímicamente al plantel, pero lentamente consiguió darle ánimos al grupo y motivarlo para jugar la Copa. Luego se jugó por Caranta y no se equivocó, el arquero rindió con creces sus primeros meses en Boca.

    La insistencia por traer un enganche (Gracián era la obsesión) terminó trayendo del cielo al ídolo Juan Román Riquelme, que no pasaba un buen momento anímico. Russo acomodó el equipo a su medida y le dió la libertad de conductor de Boca. Los primeros partidos Román mostraba de a ratos su increíble calidad y luego terminó siendo una figura estelar casi todos los partidos, con una participación activa de cada match.

    Sufrió con las expulsiones tontas de Boca y lo corrigió a tiempo, explicó a los jugadores que sin madurez no se podría pretender lograr algún título. Con tranquilidad hizo crecer al grupo y le dió confianza a cada momento. Quizás su peor momento fue cuando los hinchas xeneizes lo acusaron de “echar” a Guillermo, duró poco el culebrón. La rotación fue otro tema conflictivo, pero el equipo rindió bien y podría haber sido campeón del Clausura si San Lorenzo no hubiese estado tan firme.

    Cuando la mano vino pesada, como ante Libertad o Cúcuta, Miguel no se desesperó y siguió conduciendo con mesura al grupo y lo motivó, les aseguró que estaban para campeones. El equipo nunca tuvo dudas de que se podía llevar la Copa y terminó superando ampliamente en la final a Gremio, mostrando ser el mejor de América.

    Russo anotó su nombre en el privilegiado lugar de los técnicos xeneizes campeones de la Libertadores, hasta ahora solo dos monstruos como Lorenzo y Bianchi habían podido lograr La América, ahora Miguel, con sus clásicas muletillas de tranquilidad, escribió su nombre en la rica historia xeneize. Ojalá la siga escribiendo.

    Foto: La Nación

  • ¿Qué opinás de Russo? Dejá tu comentario.

  • Siguen los Afiches

    Junio 22, 2007

    Seguimos con los afiches en Todo Boca, esta vez la víctima es San Lorenzo. Encontrá todos los afiches en la sección Fondos de Pantalla.

    El Festejo: Hoy a partir de las 11hs el plantel de Boca se subirá al ya clásico micro descapotable y recorrerá la ciudad. Si querés acompañarlo, el recorrido es el siguiente: A las 11:00 hs el ómnibus saldrá del estacionamiento de la Bombonera y luego comenzarán el paseo por Del Valle Iberlucea, siguiendo por Brandsen, luego tomarán Av. Montes de Oca, Av. 9 de Julio hasta el Obelisco, Av. Corrientes, Av. Leandro N. Alem, Av. Paseo Colón, Av. Almirante Brown, Espora para así regresar al estadio Alberto J. Armando que NO será abierto al público. La Caravana de Boca fue cancelada por motivo de la lluvia.


    La noche de los pantalones amarillos

    Junio 21, 2007

    La vestimenta de Boca, no fue la tradicional ayer por la noche. Pero sin duda que quedará en la historia.

    Se notó que en Porto Alegre estaban desesperados. Cualquier artilugio para intentar intimidar a Boca era válido. Desde una simple batucada a la noche en las puertas del hotel donde descansaba el plantel xeneize (algo que Boca esta acostumbrado desde las épocas de Carlos Bianchi), hasta la violencia misma, con robos y claras intimaciones a los hinchas y periodistas que viajaron para presenciar y cubrir la final respectivamente.

    Gremio se olvido que enfrente tenía a Boca. Se olvidaron que tenía enfrente al mejor equipo de América, que de estas situaciones paso miles. Se olvidó de que tenía que jugar un partido. Que tenía que dar vuelta un tres a cero. Cuando un equipo se apoya solamente en su hinchada, y no apuesta nada en lo futbolístico (el técnico de Gremio solo hizo un cambio, obligado por la tarjeta roja de Sandro en el partido en la Boombonera) sabe que el partido esta perdido.

    La diregencia Gaucha pretendió humillar y ridiculizar a Boca haciendoló usar pantalones amarillos. Querían incomodar a Boca lo más que podían. Pero se olvidaron el factor contrario. Que gracias a ellos esos pantalones amarillos quedarán en la historia. Con esos pantalones amarillos, Riquelme desparramó su talento en la noche Gaúcha, con esos pantalones Boca forjó un capítulo más de su gloriosa historia.

    Nuestro hijos, actualmente desaparecidos del mercado futbolístico, ya que no tienen nada para decir hace unos años (para el lector desprevenido que dice ¿Qué hijo?, le recuerdo que Boca tiene en su máximo rival a un equipo que hace 4 años no gana nada, mientras nosotros ganamos todo) se glorifican recordando un partido del año ‘86, con dos goles de Beto Alonso con la pelota naranja. Lo de Boca fue más importante aún. Fue campeón de América…. en la noche de los pantalones amarillos.

    Nuevo afiche xeneize:


    El Análisis del Campeón

    Junio 21, 2007

    Boca se consagró Campeón de la Copa Libertadores y acá el análisis de cada uno de los jugadores.

    Mauricio Caranta: Fundamental en el partido de vuelta con Velez, donde fue una de las figuras del equipo. Terminó jugando lesionado en los últimos partidos, pero recibió muy pocos tantos. Grandes atajadas que impidieron que Boca reciba goles.

    Hugo Ibarra: Sacó la chapa en los partidos importantes. La vuelta contra Libertad, contra Cúcuta y la ida con Gremio fueron sus mejores partidos. Demostró que es el mejor lateral derecho del país. Golazo en la primera fase contra el Cienciano para ganar el partido.

    Daniel Díaz: Se lo extraño cuando estuvo lesionado. El caudillo de la defensa. Demostró seguridad y un liderazgo impresionante. No le pesa la pelota y eso lo demostró ayer saliendo con jugando tirandole un caño a un jugador de Gremio.

    Morel: El único acierto de Lavolpe tras su paso en Boca. Aislado por Basile, ya que este tenía su “11 ideal” y de este no se movía, el ex técnico de la selección mexicana le dió continuidad y el paraguayo respondió. Ahora en la etapa Russo, fue fundamental en muchos partidos, defendió con un gran nivel, y demostró porque se mereció la convocatoria al seleccionado Paraguayo.

    Clemente Rodriguez: De menor a mayor. Llegó en enero falto de ritmo, tras haber venido de la liga Rusa, pero fue levantando su nivel partido tras partido, y en especial desde la llegada de Riquelme. Un correcaminos de la cancha, metió goles importantes, y siempre fue una rueda de auxilio por la izquierda.

    Ever Banega: Apareción importantísima en el mediocampo de Boca. Es muy jóven todavía (tiene 18 años) y eso le pesó en algunos partidos. Aprendió que tiene que sacrificarse más en la marca y tocar rápido.

    Pablo Ledesma: El ejemplo a la lucha, al trabajo, y a los huevos. Dejado de lado por la dirigencia hace dos años, la peleó, y hoy es indispensable para este Boca. Corre, pone, mete, y tiene llegada al gol. Se reinvindicó con el público Xeneize.

    Neri Cardozo: De mayor a menor. Arrancó el año de una gran manera, siendo la figura en el partido contra el Bolívar, pero su nível fue decayendo con el paso de los partidos. Esperemos que levante para el segundo semestre.

    Juan Román Riquelme: Figura excluyente de Boca y de la Copa Libertadores. 8 goles en la copa, la manija del equipo, el eje tras el que gira el equipo Xeneize. Cerró la boca de todos los que la criticaron, y cambió esa críticas por elogios. Como dije hace seis meses en este blog, se pagó solo.

    Rodrigo Palacio: Importante para abrir la cancha, pero muy impreciso a la hora de definir. Sin duda que es una racha. Su futuro esta en duda porque lo quiere si o si el Barcelona.

    Martín Palermo: Goles importantes en la Copa. En la ida contra Libertad para empatar el partido, el gol contra Cúcuta para pasar a ganar la serie. Martín demostró que es irreemplazable. Su punto flojo: dos penales fallados.

    Los suplentes: Maidana fue importante hasta su lesión en el hombro. Silvestre respondió cuando se lo necesitó, como contra Libertad. Marioni convirtió dos goles contra el Bolívar pero fue flojito. Bobadilla, en el único partido que disputo, demostró que estaba fuera de rítmo. Boselli convirtió un golazo contra el Toluca. Datólo fue importante en los últimos partidos para reemplazar a Cardozo. Destacó la recuperación de Sebastián Battaglia, que en el último mes jugo a gran nivel. Orteman también sumo sus minutos.


    BOCA CAMPEÓN: Otra vez en la cima

    Junio 20, 2007

    Boca le ganó a Grêmio en la vuelta de la final de la Copa Libertadores de América por 2-0 para cerrar un global de 5-0 y consagrarse campeón a nivel continental por sexta vez en su historia. Riquelme fue la figura de Boca, quedate Román.

    Llegó una nueva final, la 5ta final en los últimos 7 años. Pura esperanza era el pueblo xeneize, el 3-0 de la ida había dejado media Copa adentro pero en frente estaba Gremio y su agresiva torcida dispuestos a dar vuelta la historia. Las palabras abundaron durante la semana, las amenzas de hostilidades de los hinchas de Gremio no cesaron, pero a la hora de mover la pelota, todo desapareció y quedaron once contra once.

    Fue entonces cuando la pelota empezó a rodar y decretó el comienzo de la final, basta de hablar y a jugar. Gremio, obligado, intentó tomar la iniciativa con fervor, pero Boca (con llamativos pantalones amarillos) estaba tranquilo y resistía sin sufrir los ataques gaúchos. Gremio tiraba pelotazos largos buscando a Tuta pero no inquietaba, los xeneizes en cambio, triangulaban bien de mitad de cancha hacia adelante y Palermo en un avance tuvo cerca el gol con un cabezazo.

    La idea ofensiva de Gremio era muy básica, llegar hasta el fondo con los laterales y mandar centros. El frenesí por atacar les jugaba en contra y tranquilizaba a Boca. Román, pasados los primeros minutos, empezó a tomar contacto con el balón, a darle mimos a la caprichosa. Los volantes de Gremio no le podían sacar la pelota y cometían una infracción tras otra.

    El equipo local no le encontraba la vuelta al match, se ahogaba en un vaso de agua. Boca tenía algunos inconvenientes con la marca en la mitad de la cancha, Banega estaba muy solo y cometía demasiadas infracciones, era lo único visiblemente negativo para Boca.

    De a ratos Gremio parecía peligroso atacando, pero luego regalaba pelotas para que los chichones luzcan relucientes en las cabezas de Morel (partidazo) y Díaz. Para asombro de los hinchas xeneizes, Schiavi tuvo que reemplazar a Teco lesionado y marcó a Palermo el resto del partido. Una sensación rara fue tener al Flaco como rival.

    Terminaba el primer tiempo y el travesaño tembló tras un gran remate de Souza, llamado de atención para Boca, que por suerte no pasó a mayores. Todo el optimismo de la torcida se había esfumado, ni se los escuchaba en el estadio. El partido se fue al descanso con un Boca tranquilo, que estaba haciendo las cosas bien e iba por buen camino.

    La segunda parte arrancó y fue la secuela del primer tiempo, pero Gremio tuvo algunas chances un poco más interesantes. Schiavi pegó un cabezazo en el poste derecho de Caranta y todo Boca tembló durante un rato. Pero no pasaba de eso, los brasileños no podía concretar nada de lo que insinuaba y Boca estaba más firme que nunca. Los minutos pasaban y la Copa se iba tiñendo de azul y oro.

    Russo le dió aire al mediocampo e hizo ingresar a Battaglia por Cardozo (levantó el nivel). El ingreso de Sebastián se convirtió en un escollo más para los avances de Gremio, que carecían de inteligencia y se repetían constantemente. Boca controlaba el partido, el circuíto futbolístico empezó a aparecer pasados los quince minutos. Los brasileños se chocaban ante sus propias limitaciones y Boca lo aprovechó. Román volvió a resaltar, comenzó a tener el balón de nuevo y a distribuir a su antojo. Mal presagio para Gremio.

    El incesante toque de Boca desesperaba a los brasileños, que se veían desbordados ante un equipo con una calidad futbolística superior. Corrían 23 ST cuando tras una jugada colectiva, Ibarra recibió el balón por la derecha, encaró y pasó hacia Román, que desde el vértice derecho del área sacó un remate fabuloso que se clavó junto al palo derecho de Saja. 1-0 para Boca. El grito de gol de Riquelme silenciaba a todo el estadio y llenaba de felicidad el corazón de los xeneizes, que deliraban por él.

    Era un momento especial del partido, no había nada para acotar, era solo mirar a Boca y a Riquelme. Instantes para observar con atención a la calidad hecho hombre, a deleitarse con cada caricia a la pelota, a sentirse en el cielo futbolístico por ser del equipo más grande del mundo, del más ganador. Boca era notablemente superior ante un Gremio con el certificado de defunción firmado.

    Pero había más para el jolgorio xeneize. A los 35 ST Boca hilvanó una serie de toques y Palacio remató, rebotó Saja y le quedó para el Señor Rey Riquelme, que solamente tuvo que empujar el balón ante un revolcado “Mr 7-1″ Saja. Ni lo gritaron los jugadores, era tal la alegría que bastaba con mirarse a la cara para saber que ya estaba todo hecho, que Boca era campeón.

    Nadie se acordará del penal fallado por Martín, pues su entrega y sacrificio tapan cualquier bache técnico del gran goleador. Llegaba el final del encuentro y no había nada más por demostrar, Ruiz a los 45 clavados pitó el final… todo Boca se juntó emocionado en un abrazo interminable, con postales que quedarán en el recuerdo, como el abrazo entre el gran Román y el Titán Martín. Llegó el momento de la tradicional ronda, de los canticos a los escondidos plumíferos, y de verle las caras a ese grupo de valientes que se hizo fuerte en todo el continente y conquistaron nuevamente América.

    Luego de la entrega de medallas, Nicolás Leoz le alcanzó la Copa a Palermo, que la alzó en un emocionado grito de gloria, uno más para la rica historia xeneize. Luego vino la vuelta olímpica, que culminó con los jugadores y la hinchada cara a cara, cantando a coro que Boca vuelve a Japón y es nuevamente campeón. La famosa palomita en masa tampoco faltó y quedará como otro de los retratos inolvidables de ésta Copa Libertadores 2007. Atrás quedarán las dudas sobre este equipo y la falta de respeto de algunos rivales, Boca volvió a demostrar que es el mejor de América, que es el mejor del mundo.

    Reviví los goles del triunfo de Boca campeón…

    Mirá el afiche de Boca Campeón:

    Próximamente más…

  • ¿Que opinás de este Boca campeón? ¿Que pensás de Riquelme? Dejá tu comentario del campeón de América.

  • El último paso por la Copa

    Junio 20, 2007

    Boca y Gremio jugarán la 2da semifinal de la Libertadores; el partido comenzará a las 21.45 y será transmitido por Canal 13 y Fox Sports.


    No queda más tiempo para hablar, hay que jugar y Boca y Gremio lo harán esta noche para ver quién es el mejor equipo de América. El ambiente del estadio Olímpico está pesado pero Boca sabe de paradas bravas, por eso sabemos que no se va a achicar.

    El árbitro será el colombiano Oscar Ruiz. El match comenzará a las 21.45 y será televisado por Canal 13 y Fox Sports.

    Vamos Boca!

    Para recordar

  • Boca marcó 3 goles en la ida, para campeonar directamente Gremio deberá ganar por diferencia de 4 o más. Si la diferencia es de 3 a favor de Gremio habrá alargue y penales.
  • Gremio no perdió nunca de local en esta Libertadores.
  • Cada final de Libertadores que jugó Ibarra, Boca ganó.
  • Hace 13 años que Boca no pierde en Brasil por la Libertadores.

  • Boca está en Brasil

    Junio 20, 2007

    El equipo xeneize llegó a Porto Alegre y ya está a la espera del choque decisivo ante Gremio.

    El plantel xeneize llegó cerca de las nueve de la noche al hotel en Porto Alegre. Según los dirigentes, no hubo ningún tipo de conflicto y/o agresión como las que se temía. El Holiday Inn, es el lugar elegido por Boca para pasar la noche antes de la segunda final.

    Durante el recorrido del micro xeneize, muchos hinchas de Gremio propiciaron insultos pero llamó la atención el cálido apoyo de los hinchas de Internacional, acérrimo rival de Gremio. Ya en el hotel, los pocos hinchas gaúchos que chiflaban a los jugadores fueron callados por la gran cantidad de simpatizantes xeneizes.

    La nota del día fue el silencio de Juan Román Riquelme cuando le preguntaron acerca de su convocatoria a la Copa América.

    Lo insólito de la jornada fue el pedido de Gremio, que pretende que Boca juegue con pantalones amarillos, ya que a la ida ellos debieron cambiar el color de sus pantalones. Los dirigentes de Boca estaban preocupados porque no sabían donde iban a conseguir la indumentaria.

    En el terreno futbolístico, no hay dudas acerca de la alineación que presentará Boca para la final, los once iniciales serán los mismos que vencieron a Gremio en la Bombonera, los once de Miguel. El partido comenzará a las 21.45 y será transmitido por Canal 13 y Fox Sports (comienza la previa a las 17.00). El árbitro será el colombiano Ruiz.


    Boca viaja a Brasil esperando un recibimiento hostil

    Junio 19, 2007

    Boca viajará hoy a Brasil para jugar la segunda final de la Copa. Los gaúchos sienten que les “robaron” la primera final y apelarán a hostilizar a Boca para desconcentrarlo.

    Queda muy poco para que se defina esta edición de la Copa Libertadores y Gremio prepara todo su arsenal de presión para Boca y para el árbitro colombiano Oscar Ruiz. Los hinchas y dirigentes del Gremio acusaron a Larrionda de robarles el partido de ida, por el offside de Palermo no cobrado y una supuesta influencia de Riquelme hacia el árbitro uruguayo.

    Por todo esto y sabiendo que la remontada para los brasileños no será sencilla, los hinchas tienen preparado un recibimiento ensordecedor. ¡En diversos blogs se pasaron hasta recetas de bombas molotov para crear disturbios! Además, la policía de Río Grande preparó un mega operativo para prevenir un enfrentamiento entre los hinchas de Gremio y los de Boca, ya que los gaúchos quieren “vengarse” de la apedreada que sufrieron cuando iban para la Bombonera.

    Será complicada la noche de hoy para los jugadores xeneizes, la torcida de Gremio promete ser ruidosa durante toda la noche, para que Boca no pueda descansar bien y llegue desconcentrado a la final. Los xeneizes tomaron precauciones y se alojarán en una parte del hotel alejada de las calles.

    Hasta ahora, lo único ruidoso fueron las declaraciones de Mario Menezes, DT de Gremio y de Paulo Pelaipe, dirigente. “Los hinchas confían en nuestros jugadores. De algo tenemos certezas: la hinchada de Gremio es mucho mejor que la de Boca. Nuestra hinchada no necesita alto parlantes para alentar.”, dijo del entrenador de Gremio.

    Pero más duro fue Pelaipe que comentó: “Boca va a perder la final de la Copa Libertadores. Tengo la convicción de que daremos vuelta el resultado. Ya lo hicimos contra San Pablo, que es más equipo que Boca”. También tuvo palabras para amenazar al árbitro del Miércoles: “En Porto Alegre ese colombiano (por el juez del miércoles, Oscar Ruiz) se las tendrá que arreglar. Cuando llegue, va a sentir la presión”.

    Para finalizar, comparó a Boca con un equipo de segunda división (el Caixas, que le ganó a Gremio 3-0 y luego fue derrotado 4-0, quedando afuera del torneo regional). A pesar de la efusividad de los de Porto Alegre La prensa brasileña no confía en Gremio.

    Personalmente, las declaraciones de Mario Menezes y Paulo Pelaipe me recuerdan mucho a las de Scolari en la final del 2000 (”Palmeiras es Bicampeón”). Ojalá el final de la historia sea la misma que aquella vez.

    En Boca, todo es cautela. “Hay que mantener la calma para poder manejar todo esto que se dice. Nosotros pensamos en 90 minutos, sabemos que tenemos una ventaja y debemos ir y jugar; todo lo demás correrá por cuenta de la organización. Tenemos que evadirnos de todo lo externo” comentó Russo, con su habitual tranquilidad.

    Luego confirmó que Boca formará con los mismos once que vencieron a Gremio el Miércoles pasado. Estaba en duda la presencia de Cardozo, pero Neri realizó un gran entrenamiento y será titular. Algun rumor corrió por el entrenamiento diciendo que Dátolo o Battaglia reemplazarían a Cardozo, pero es poco probable.

    Este Martes, desde las 10.00, el plantel entrenará a puertas cerradas en Casa Amarilla. A las 18.00 Boca tomará en Ezeiza el chárter de Aerolíneas Argentinas que lo llevará a Brasil.

    Le renovarían el contrato a Palermo.
    El ídolo xeneize firmaría un nuevo vínculo con Boca hasta el 2009. Palermo desechó recientemente una oferta del América de México. También Boselli y Mondaini seguirían en Boca. Si todo esto se cumple, es muy probable que Bruno Marioni abandone la institución y siga su carrera en México.


    “Riquelme es de Boca, de Boca no se va…”

    Junio 15, 2007

    La ida de Riquelme está cerca pero el hincha xeneize disfruta cada minuto de él…

    Así despidió la bombonera a su jugador predilecto. Al amado por todos xeneizes. Aquél que volvió de Europa para jugar sólo cuatro meses en este equipo que pedía a gritos un enganche. Parece lejano aquél partido contra Rosario Central donde todos vimos nuestro sueño hecho realidad, ver a Román de nuevo con la 10 de Boca.

    Hoy pasaron los cuatro meses, y Boca está nuevamente a un pasito de otro logro continental. Y quién, sino él, fue el máximo responsable.

    En un partido duro desde el comienzo, con un arranque dubitativo por parte de Boca, Román tuvo pocos espacios en la primera etapa. Los brasileños se pararon bien y marcaban duro. Román no podía tener la pelota, apenas la acariciaba, falta. De sus pies nació el primer gol de Boca en la noche y luego, en una jugada por la banda izquierda en la que se perfiló y remató cruzado, la pelota se fue cerca del palo.

    Poco más sucedió en el primer tiempo. En la segunda etapa todo fue distinto. La figura de Román se erigió desde que comenzó a rodar el balón. Se adueñó de la pelota y de la cancha. Todo pasaba por él, volvió locos a los rivales que, inútilmente, intentaban robarle el balón por las buenas. Luego los brasileños quedaron con uno menos y ya nadie se la pudo quitar de los pies. Y por izquierda, con las subidas de Clemente, encontró un socio veloz con quien tirar paredes y tocar en profundidad. Boca estaba muy cerca del segundo pero no lograba concretar. Hasta que todos nos codeamos cuando el árbitro pitó un tiro libre cerca del área, recordando el partido de vuelta frente a Cúcuta. Toque de Morel y golazo. Delirio. Romance interminable con ese número 10 que nos robó la voz de tanto gritar el gol. Y cuando el partido se moría, nos terminaría de endulzar con una jugada bien suya en la que amagó por tres y sacó un remate violento que Saja desvió a los pies de Palermo, quien tiró el centro que culminó en gol de Ledesma. Una despedida soñada en una Bombonera que sudaba y latía de amor incondicional, con Maradona y Tevez en el palco.

    Un tipo callado afuera de la cancha, pero adentro, vital. Por su magia y por lo que representa. Ya no es más el chiquilín que gambeteaba por todos lados. Hoy está mas maduro, y si bien la magia está intacta, ahora es más cerebral. Pases gol, desequilibrio, la desesperación de los rivales que no le pueden quitar la redonda, y sobre todo, alegría. Todo eso, que temporalmente habíamos olvidado, volvió. Y nuevamente se ganó el respeto de aquéllos que, plumíferos o lo que fuese, se atrevieron a dudar de él. Los rivales le temen. Saben quién es. Nosotros lo amamos, porque es, detrás de Diego, el 10 que más alegrías nos dio.

    Responsable directo de las victorias xeneizes a lo largo de la copa, nos hace pensar qué hubiese sido de nosotros sin él en este semestre. ¿Hubiese llegado Boca a la final sin Román? Probable, pero dudoso.

    Y justo ahora, que ya recuperamos la alegría, que nos volvimos a acostumbrar a él, nos lo vuelven a sacar. Es cierto que todavía hay escepticismo, nadie se aventura a decir qué será de su futuro. Pero pensándolo en frío, si nuestro presidente, candidato porteño con necesidad de votos, calificó su continuidad como una “misión imposible”, poco margen hay para soñar.

    El tiempo dirá.

    El miércoles, unos pocos afortunados vimos, todos apretados en las bandejas de la Bombonera, el posible último partido de Román en esta etapa. Nos regaló un golazo y un partido para recordar siempre.

    Nos quedará un amargo sabor de boca si Román tiene que irse, si aparece algún equipo europeo que ponga la plata que boca no tiene (o no quiere) poner. Pero en el fondo sabemos que volverá, una vez más, a devolvernos la alegría perdida.